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LA MATERNIDAD COMO ADHESIÓN DE AMOR A
LA VIDA
El Equipo de
Animación Orante “ANUNCIAMOS LA VIDA”, que tiene como misión contagiar y
difundir la intención por la Vida, como don de Dios, invita a su próximo
Taller a realizarse el día 11 de septiembre, a las 17:00 hs., en la Parroquia
Sagrada Familia, sita en Estrada 226, Haedo.
El Equipo, integrado por agentes pastorales de la Diócesis (Apostolado de la
Oración, Cáritas, Vírgenes Consagradas, etc.) tiene como espiritualidad la
oración y la adopción espiritual de los más pequeños, especialmente los niños
por nacer, presentando estas intenciones en la adoración eucarística.
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P. Guillermo Ortiz SJ Teofilo
Pereira, en Latinoamérica, pinto un Jesús descuartizado en vez de
crucificado. Cuando le preguntaron por qué, explicó: “Porque el cuerpo humano va camino de convertirse en material
industrial”. Sí,
parece que el tráfico de órganos da más ganancia que el tráfico de armas,
drogas, personas. Por eso hay delincuentes – los más peligrosos enmascarados
en multinacionales con fachada humanitaria, social, que están detrás de leyes
que permitan la manipulación total del cuerpo humano como ‘material
industrial’. A ellos se les acopla la diversidad de ‘aves de rapiña’ que
ocupan cargos de políticos, parlamentarios, jueces, periodistas, ávidos de
una migaja del negocio. No
son leyes para sacar del hambre a los millones de niños desnutridos o
enfermos; para liberar de sus verdugos a los niños esclavos, soldados; a los
niños explotados sexualmente; huérfanos.
La
familia y la Iglesia estorban al sanguinario proyecto del cuerpo humano como
material industrial. Como estructura básica, anterior al Estado e incluso a
la Iglesia, la familia es un obstáculo para la dictadura violenta y soberbia
del relativismo que, como dice Benedicto: “…tiene como última medida solo el yo y sus antojos” (B. XVI,
18-04-05). Y la
familia de la Iglesia institución, sustentada sobre la fe de Pedro y la
presencia de Jesús, Hijo de Dios muerto y resucitado; como única voz que hoy
clama por la libertad, la dignidad y el sentido sobrenatural de la persona
humana, es la que más estorba. Tienen que desacreditarla, minarla, tratarla
como a un “partido político” más de la oposición, transformarla en una
asociación de beneficencia anacrónica, antigua, enferma. La acción mentirosa y asesina de estos asalariados por la
“cultura de la muerte”, es potente, mientras que la familia católica es un
gigante con pies de barro, porque somos muchos si contamos a todos los
bautizados, entre ellos a los “cristianos vergonzantes”, pero ¿cuántos son
los que saben el ‘Catecismo de la Iglesia Católica’ entero, y no se confunden
frente a dos palabras del mentiroso embaucador?; ¿Cuántos se comprometen
seriamente en política, la forma más alta de caridad por el bien que se le
puede hacer a los más frágiles desde el servicio legislativo, ejecutivo,
etc.? Actitud,
acción En la lucha contra la cultura de la muerte la actitud fundamentalista
es absolutamente ineficaz y destructiva como toda violencia. No es cristiana,
le falta la paciencia y la mansedumbre del testimonio. Tampoco ayuda la
acción individual de ‘genios’ o ‘estrellas’ de la comunidad. Siempre el gran
desafío será lo que pide Jesús para nosotros, en la oración de la Última
Cena: “Padre, que todos sean uno para que el mundo crea, como vos y yo
somos uno’”(Juan 17,21). Tres
o cuatro cosas me parece que nos hacen falta a los católicos para que nuestra
acción sea realmente eficaz y no pierda coraje por el miedo a jugarme la vida
como Jesús, por amor a Dios y a los demás. Para ser protagonistas de la
transformación del mundo con el amor herido y victorioso de Jesús, tenemos
que rezar mucho; vivir un encuentro personal con Jesús en la oración y los
sacramentos, pero también tenemos que estudiar; formarnos solidamente en lo
humano, en lo religioso y profesional. Hay que estudiar el ‘Catecismo’. Tenemos
que unirnos, y trabajar juntos en la comunidad cristiana para actuar como
familia y no aisladamente. Y los laicos, tienen que comprometer la vida con
nuestros hermanos más frágiles, también desde la participación política. Sólo
estas cuatro cosas juntas, sudadas y amasadas como el pan nuestro de cada
día, florecerán un fruto sabroso y abundante, digno del Único que tiene la
Victoria definitiva, el Señor Jesús que amamos y servimos. |
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Delegación para la Comunicación Social de
la Diócesis de Morón OFICINA DE PRENSA DEL OBISPADO DE MORÓN Sr. Fabián Parodi. De lunes a viernes de 9 a 12 horas. Buen Viaje 936 - Morón Teléfono: 4629-3143 E-mail: obmoronprensa@speedy.com.ar Se autoriza
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