| Menú Principal | Guía Eclesiástica | Página inicial de SC |
|
- La Diócesis fue declarada en estado de misión
permanente |
|
Delegación
para la Animación Misionera
Es el pregón misionero que Jesús nos confía: “Como el Padre me envió, así yo los envío a ustedes” -lo escuchábamos hace un instante en la proclamación del Evangelio- y es lo que queremos, como discípulos misioneros asumir como estilo de vida y tarea prioritaria. Para esto Jesús nos da su Espíritu: “Sopló sobre ellos y les dijo: ‘Reciban el Espíritu Santo…’”; sólo con esta fuerza, esta luz, este amor, podemos llevar a cabo este mandato y ser fieles al Señor con nuestra entrega generosa.
La conversión pastoral, tanto de los ministros ordenados, como de los agentes pastorales y las mismas comunidades se impone hoy, más ante la exhortación de Aparecida: “…abandonar las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe” (365); parroquia que no se renueva, se muere. “La conversión pastoral de nuestras comunidades exige que se pase de una pastoral de mera conservación, a una pastoral decididamente misionera. Así será posible que el ‘único programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia de cada comunidad eclesial’ con nuevo ardor misionero, haciendo que la Iglesia se manifieste como una madre que sale al encuentro, una casa acogedora, una escuela permanente de comunión misionera” (DA 370).
Conversión pastoral implica, por tanto, mucho más que planificar y realizar eventos pastorales misioneros -que siempre serán necesarios-, sino un cambio de mentalidad: asumir un estilo misionero, evangelizador, constante y permanente en el interior y vida misma de nuestras comunidades, más aún, renovar el ardor y la pasión por evangelizar: comunicar a todos el don que he recibido, la Vida Nueva en Jesucristo. Es el sentido de la misión permanente: eventos continuos y estilo de vida renovados.
Terminado este 1º Congreso otras instancias nos esperan En primer lugar, me comprometo a redactar una Carta Pastoral para proponer a toda la Diócesis el proyecto misionero diocesano, en articulación con el itinerario de Pastoral Orgánica. Este será un camino concreto, que cada comunidad, en comunión y participación de todos sus miembros, intentará recorrer adecuándolo a su propia realidad. En segundo lugar, en espíritu de comunión con toda la Iglesia argentina, subrayar las acciones destacadas que el Episcopado nos propone para esta misión permanente: a) Alentar un estilo misionero en la pastoral orgánica y diocesana, en especial desde la Parroquia. b) Priorizar una pastoral misionera desde la catequesis de iniciación. c) Promover el compromiso misionero hacia una sociedad más justa y responsable. Pastoral Familiar y Doctrina Social de la Iglesia. d) Expandir procesos misioneros permanentes.
Ante esta tarea, podemos quizá
sentir temor al esfuerzo grandioso que tenemos que realizar, y habrá, sin
duda, muchos obstáculos; escuchamos la voz de Jesús: “¡No tengan miedo!”;
Él nos ha llamado, Él nos envía, Él nos acompaña, Él nos da el Espíritu. Esto
anima nuestra confianza; la obra es suya, nosotros cooperamos con nuestro
trabajo. Con oídos de discípulos, escuchemos una y otra vez aquello que Él
dijo a los apóstoles en el lago de Tiberíades: “Tiren la red a la derecha”.
Ojalá como Pedro todos digamos siempre: “En tu nombre echaré las redes”.
¡Confianza, seguridad, Él está con nosotros!
Conclusiones finales · ENCONTRÁNDONOS. Para ser discípulos misioneros en nuestra Diócesis necesitamos conocernos, vincularnos y formarnos juntos para la misión. Además, celebrar encuentros festivos misioneros que nos animen en la fe y sean anuncio de Jesús vivo. · ABRIÉNDONOS a los otros, asumiendo una actitud de apertura e inclusión. Reconectándonos con la realidad juvenil, abriéndonos a su mundo; creando espacios apropiados para chicos; jóvenes, familias. · SALIENDO al encuentro de los más alejados de distintas maneras: Misionando en el barrio; promoviendo la lectura orante en pequeñas comunidades de base; con retiros u otras instancias ofrecidas por los movimientos; saliendo a los jóvenes en los lugares que se convocan; utilizando los medios de comunicación y las nuevas tecnologías.
Instalar la misión permanente con un proyecto de misión diocesano que nos dé criterios comunes, que cada comunidad, movimiento y escuela pueda adaptar a su realidad con proyectos y estilos misioneros adecuados a niños, jóvenes, familias, pobres, débiles y sufrientes, propiciando la participación de todos, sumando conocimientos y voluntades.
En todas las propuestas concretas que se propusieron desde los grupos, aparecieron constantes que proponen una TRANSFORMACIÓN en nuestras comunidades para vivir en misión permanente.
· Asumir la vida cotidiana como el ámbito propicio para nuestra pastoral, transforma nuestra comunidad de una pastoral paralela a la vida de la gente, a una comunidad de discípulos misioneros que la asume como camino de la misión permanente. (familia, trabajo, estudio, entidades barriales, políticas, escolares, fiestas, etc.) · Vivir nuestras comunidades como familia, transforma la institucionalización y burocratización en realidades fraternas. Que vayan naciendo comunidades pequeñas, cercanas, personales. · Vivir la complementariedad de las vocaciones (laicos, sacerdotes, consagrados, obispos) transforma lo monopolizado o capitalizado en una sola persona, en comunidades donde hay diálogo y riqueza de carismas y ministerios. · Vivir la fiesta como espacio que transforma los vínculos que son formales y distantes, en vínculos fraternos, de familia. El deporte, la cultura, la música, son formas de vincularnos con la gente como interlocutores válidos y valiosos. Es un encuentro y ahí se realiza el acontecimiento evangelizador. · Vivir la solidaridad, el contacto con los que sufren, transforma nuestra comunidad, porque salimos del individualismo e indiferencia y el que sufre se hace parte de la comunidad. Su vida nos enriquece y nos abre a Jesús. · Vivir el encuentro y la comunicación con espacios y canales adecuados, transforma la Diócesis de comunidades que trabajan aisladamente, en una gran comunidad que suma sus esfuerzos.
Para convocar más agentes animadores de la misión jóvenes proponemos:
Congregación
de los Sagrados Corazones
|
|
Delegación para la Comunicación Social de la Diócesis de Morón OFICINA DE PRENSA DEL OBISPADO DE MORÓN Sr. Fabián Parodi. De lunes a viernes de 9 a 12 horas. Buen Viaje 936 - Morón Teléfono: 4629-3143 E-mail: encuentrodiocesano2005@gmail.com / obmoronprensa@speedy.com.ar
Se autoriza la reproducción total o parcial de la información
que ponemos al servicio de nuestros lectores, citando la fuente (Koinonia, newsletter
de la Oficina de Prensa del Obispado de Morón).
|