oficinadeprensaobmoron.jpg

Página principal  - facebookbot.jpg -  Para imprimir


- Encuentro del Sr. Obispo con los Equipos de Conducción
MC900431561[1]

- La actitud de la humildad, de la pequeñez MC900431561[1]
- La integración en la escuela
MC900431561[1]
- 9ª edición del Certamen Juvenil de Gestión Empresaria "Esperanza de Desarrollo"​
MC900431561[1]

 

 

 

 

Junta Regional de Educación Católica (JUREC)

Salta 327, Morón – Tel.: 4628-9650  / 4489-5615

 

A los Representantes Legales y Directivos de los
colegios católicos en la Diócesis:


Encuentro del Sr. Obispo

con los Equipos de Conducción

 

Viernes 11 de marzo, de 9.00 a 11.00 hs.,

en el Colegio San José (Marista), Morón.

 

 

up

 

 

 

Semana de Pastoral Docente

                            

Animados por el Espíritu, los miembros de la JUREC han propuesto para comenzar el año, un espacio de reflexión en el que se han ocupado de los más pequeños, de los que están marginados, de aquellos a los que cuesta integrar en la vida habitual.

 

Los días 11, 15 y 16  de febrero, contaron respectivamente con el testimonio de la Lic. Elena Santa Cruz, la exposición de la Lic. Claudia Mendoza y las palabras de la Lic. Norma Filidoro, que iremos compartiendo a lo largo de este mes.

 

 

La actitud de la humildad, de la pequeñez

El Apóstol Pablo en su carta a los Corintios, pone un acento sobre la realidad del llamado que no siempre nos animamos a vivir en toda su plenitud. ¿Cuántas veces nos planteamos frente a la vida como aquello que logramos y la vida nos tiene que devolver, que alcanzamos y conquistamos? “Sin duda el esfuerzo es fundamental, nuestra tarea tiene que ser comprometida y profesional, pero las palabras de Pablo intentan hacernos descubrir que, aunque seamos personas con muchas capacidades, frente al llamado todos somos pequeños, somos apenas instruidos.

De esta manera nos tenemos que relacionar con aquellos que nos acompañan. Si me siento ante el mundo como una persona muy elevada, seguramente veré al mundo muy abajo. Jesucristo, se hizo hombre y se abajó para compartir la vida con nosotros. Esa es la actitud. Descubrirnos pequeños, totalmente superados por el misterio de Dios. Lo nuestro es un pequeño aporte de lo muchísimo más que Dios tiene para darnos.

 

DSC07476.JPG

 

Ante esto surge la actitud de la humildad, de la pequeñez que nos tiene que marcar en nuestra vida y en nuestra tarea. Si vamos a acompañar desde la altura y la sabiduría, seguramente no vamos a conseguir el fruto que Dios espera de nuestro trabajo”, señaló el Delegado para la Educación de la Diócesis, Pbro. José Antonio Demaría.

 

¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos? La respuesta de Jesús fue categórica: ‘Los pequeños son los más grandes en el Cielo’. El P. Demaría subrayó que Dios llama a los pequeños y exhorta a cada uno a hacerse pequeño. “Sólo así, su gracia y plenitud estará entre nosotros”.

 

 

up

 

 

 

 

La integración en la escuela

 

(Gracias Catalina por la desgravación)

 

El 16 de febrero, se presentó a la Lic. Norma Filidoro, de vasto curriculum y conocimientos sobre docencia, adquiridos asesorando y supervisando tanto en escuelas comunes, como especiales. Compartió sus experiencias relacionadas con la integración, para poder pensar diferentes modos de hacer una escuela inclusiva.

 

DSC07508.JPG

 

El proceso de integración escolar hacia una escuela inclusiva, es un trabajo de construcción. Prácticas inclusivas.

Filidoro planteó diversas controversias, por ejemplo, que este chico no es para este colegio. “Hay que empezar a preguntarse ¿Por qué esta escuela no es para este niño, por qué esta escuela no puede ofrecer dispositivos, diversidad, aquello que un alumno necesite para completar lo que se llama un proceso de homogenización, de normalización?”.

 

También hay que preguntarse qué significa cursar escolaridad. ¿Significa que todos hagan lo mismo, de la misma manera y al mismo tiempo? ¿Es el único modo que la escuela tiene para ofrecer?

“Es imaginario, no es verdad que la escuela común sea una. Se tiende a pensar que el alumno es uno, y también se tiende a pensar que la escuela es una. Comparó una escuela común que está en un asentamiento en el Bajo Flores, con una escuela común en Belgrano que es bilingüe y otorga certificados internacionales, y otra que se ubica en Salta. Así, como no hay una escuela común, tampoco se puede proponer que los chicos hagan las mismas cosas.

 

El interés de la Licenciada fue hacer visible la diferencia entre los alumnos, que es lo que va a permitir la posibilidad de lograr un cambio, de hacer una escuela más inclusiva. Además remarcó que, así como no hay una escuela única, tampoco hay una única escuela inclusiva. Se debe pensar en ‘prácticas inclusivas’. Cada escuela debe pensar qué prácticas incluir, qué pequeños cambios se pueden comenzar a hacer, que tengan que ver con las posibilidades de cada lugar, en un proceso de construcción que va a llevar mucho tiempo.

 

cuatroesquinas.jpg

 

La integración es difícil porque el discurso escolar, que a su vez se basa en uno social, dice que los chicos deben cumplir normas, hacer todo igual ¿Por qué tienen todos que hacer lo mismo al mismo tiempo? ¿Por qué todos tienen que hacer la misma evaluación?

“No es tan sencillo, las cuestiones que aparecen son ‘porque lo pide el sistema escolar’, no por razones que tengan que ver con el proceso de aprendizaje, la necesidad de los chicos desde lo pedagógico.

El docente debe renunciar a sus propios ideales, y educar con lo que el discurso escolar-social propone. Cuando se encuentra con alumnos que no pueden aprender lo que el discurso manda, la escuela no renuncia a trasmitir, si no pierde su función, la escuela renuncia a que el niño es valioso. Los docentes se hacen cargo de sus alumnos que no responden a ideales, entonces se genera un malestar estructural, porque el que queda en un lugar de falla, de fracaso, es el docente en caso de no lograr el objetivo. Hay una cuestión de demanda hacia las escuelas, que termina en los docentes.

 

Un primer cambio es reconocer la diversidad que ya hay en las aulas, entonces lo ‘común’ se empieza a correr y es el docente quien decide qué es lo ‘común’”.

 

Una nena integrada a un cuarto grado tiene un síndrome genético con dificultades psicomotoras y cognitivas, lo que produce que no pueda resolver cosas que la maestra le exige. Preocupa el lugar en que queda, porque no tiene los instrumentos para resolver lo que le pide la maestra, quien le dice que no se lo va a tomar en la evaluación. Lo que en realidad hace que la nena quede afuera, al no poder resolver. Lo que se propone es estimularla con cosas que ella sí entendería y las pudiera resolver. La docente se pregunta si tiene que tratarla diferente a los otros chicos, porque intenta ubicarla igual que los demás (lógica de homogenización).

La propuesta es que en el aula haya diversidad, de manera que todos estén integrados a la clase.

 

Otro ejemplo es de un nene de preescolar que la maestra no soporta, porque le arruina todas las actividades, al estar todo el tiempo dando vueltas, caminando. La docente dice porque tiene TGB. Se le pregunta si ella armó algo para que al niño en cuestión le gustara la actividad. Al hacerlo, se sumaron a lo preparado para él otros alumnos que tenían el mismo estado de dispersión en la clase, pero que no lo manifestaban. Con esa actitud, la docente da comienzo a la idea que se propone: El lugar común cambió, de esperar a que todos reaccionen igual y entiendan la actividad, a que existan otros métodos de enseñanza para incluir a todos los niños.

 

También la lógica de homogenización es de los padres. Ejemplificó con un nene que tiene un diagnostico genético con dificultades de aprendizaje. Al ir a 2do grado, hay que pensar adecuaciones para el área de lengua. Los padres enfurecen porque dicen que si el nene necesita adecuaciones curriculares, no va a aprender lo mismo que sus compañeros, se va atrasar. Ellos quieren que aprenda lo mismo, pretenden una igualación formal, y nuevamente el niño queda en un lugar de exclusión porque la propuesta que se le hace lo excluye y es por demanda de los padres. Esto tiene que ver con los procesos de homogenización, pensar que la educación es lo mismo para todos. Educación es darle a cada uno lo que necesita, lo que requiere en función de sus necesidades. Declarar a todos iguales sin proveer de los instrumentos de esa igualdad, es un ejercicio casi  perverso, es ubicar a alguien en un lugar que no va a poder tomar, si al niño se lo pone en una escuela y no se le provee los instrumentos de las estrategias para que el pueda hacer ejercicio, pueda apropiarse de ese lugar, en realidad se lo está excluyendo.

 

cuatroesquinas2.jpg

 

Hay tres modos de exclusión: El 1ro., es la eliminación; el 2do., es la segregación, que tiene que ver con la reclusión (el manicomio, la escuela especial, lugares de encierro); y el 3ro., y el más común, es incluir para producir una segregación interior. Ejemplo: Maestras integradoras que se hacen cargo de su alumno; grados especiales, se pide que se abran en las escuelas comunes aulas específicas, que son igual lugares de encierro y son los padres y hasta los propios alumnos los que las demandan.

 

Otro ejemplo, es el de un niño con síndrome genético, quién decidió que iba a escribir con letra cursiva, con lo cual nadie entendía lo que escribía, pero él quiere hacerlo para ser igual que los demás. Esto cambiaría si la docente propusiera que cada uno escriba con la letra que mejor le salga, entonces este niño no estaría en un lugar de exclusión.

 

En otro lugar, se hacen dos evaluaciones, una fácil y otra difícil con la posibilidad que los alumnos elijan, debiendo justificar el por qué de la elección. El profesor separa la del niño en cuestión y a todos los demás les da las dos hojas. Cuando recoge las evaluaciones, de 23, 21 habían hecho la que era difícil. De los dos que habían hecho la fácil, uno era el niño (diferente) que puso: “Yo hago esta porque la otra no la puedo hacer”, y el otro que hizo la fácil, puso: “Yo hice esta porque ayer no pude estudiar”. Una nena preguntó: ¿Qué pasó? ¿Por qué, si se podía hacer la evaluación más fácil, todos eligieron la más difícil? “«Para hacer todos lo mismo, tienen que poder hacer cosas diferentes», algo de esto tiene que ver con la inclusión, una educación para todos muchas veces desliza lo mismo para todos, y no de hacer cada uno aquello que este en sus posibilidades y le permita aprender, porque la escuela está para aprender, para la transmisión de aquellos contenidos que consideramos valiosos, para nuestro crecimiento, nuestro futuro, nuestro desarrollo, “para ser lo mismo tenemos que “hacer” y también “ser diferentes”. Esto ejemplos dan una pauta de cómo tendría que ser una escuela inclusiva.

 

cuatroesquinas3.jpg

 

Cuento “Por cuatro esquinitas de nada”:

Cuadradito quiere jugar en casa de sus amigos redonditos, pero no pasa por la puerta porque… ¡La puerta es redonda como sus amigos!

«¡Tendremos que recortarte las esquinas!», le dicen los redonditos.

«¡Oh, no! –dice Cuadradito– ¡Me dolería mucho!»

¿Qué podemos hacer? Cuadradito es diferente. Nunca será redondo.

Los “redonditos” quieren que entre, entonces después de pensarlo mucho tiempo, llegan a la conclusión de que no es “cuadradito” el que tiene que cambiar, sino la puerta, entonces recortan 4 esquinitas de nada, que le permiten a Cuadradito entrar a la casa junto con todos los redonditos.

 

 

up

 

productosdelcolmenarb.jpg


sancarlosb.jpg

 

Tilmac.jpg

 

carilob.jpg

 

dgleventos.jpg

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Acción Católica

 

9ª edición del Certamen Juvenil de Gestión Empresaria​l “Esperanza de Desarrollo”

 

Afiche-certamen-2011con-todos-los-logos.gif

 

 

up

 

 

barra

 

Delegación para la Comunicación Social de la Diócesis de Morón

000501c7fea3$cb6337b0$2401a8c0@FABIANPARODI

botones Koino 3f

OFICINA DE PRENSA DEL OBISPADO DE MORÓN

Sr. Fabián Parodi.

De lunes a viernes de 9 a 12 horas.

Buen Viaje 936 - Morón     

Teléfono: 4629-3143

E-mail: obmoronprensa@speedy.com.ar

 

Se autoriza la reproducción total o parcial de la información que ponemos al servicio de nuestros lectores, citando la fuente (Koinonia, newsletter de la Oficina de Prensa del Obispado de Morón).
Este servicio cumple con la legislación sobre correo electrónico y no podrá ser considerado SPAM mientras incluya una forma de ser removido. Su dirección de correo ha ingresado a nuestra base de datos por medio de solicitud o recomendación de nuestros usuarios. Si ha recibido este mensaje por error o simplemente desea cancelar la suscripción, puede hacerlo en la siguiente dirección:
obmoronprensa@speedy.com.ar
Pe
dimos por favor, sobre todo a las cuentas LIVE y HOTMAIL, marcar este correo como CORREO DESEADO, porque de no hacerlo, se afecta a los demás miembros de la red.

Altas CLICK AQUÍ